A orillas del Estrecho de Magallanes,
en un predio de 600 hectáres protegidas,
embotellamos en su fuente de origen Aonni.
De sabor dulce y suave, esta agua natural
de baja mineralización es fiel testigo de la calidad
de los suelos vírgenes de la Patagonia chilena,
uno de los últimos lugares puros e intocados del mundo.
|
|